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¿Que sentido...? (Nocturnos 2)

¿Qué sentido tiene escribir poesía
así, en verso libre
sin rima, sin esfuerzo
sin técnica
dejando fluir el pensamiento?


¿Para quién escribo
(aparte de mí mismo)?
¿Qué ejercicio de pedantería
hace que considere importante
dejar algo por escrito?


Afuera hace un noche limpia
y despejada
que trae los primeros fríos.
Lejos de casa algunos
sufren el clima como un castigo.


¿Tendrán acaso ellos
algo como la poesía
que les dé una esperanza?
Porque quizás esa sea
la razón de escribir


buscar una esperanza,
algo a lo que asirse,
una idea, una ilusión
de permanencia
en medio de un tiempo sin sosiego.

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Muertos

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Un año después (Nocturno nºXV)

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Habana 87

  Cuando en el verano de 1987, algunos de mis conocidos viajaban a la Florida para sumergirse en el templo de la alegría capitalista que era (y debe seguir siendo) Disneyworld, mis padres me llevaron a conocer Cuba. La Cuba de entonces no era el destino de las empresas españolas de turismo. Todavía existía la URSS, por lo que la isla se dedicaba sobre todo a enviar azúcar a los rusos, y a recibir el turismo del bloque socialista: gente de un color blanco imposible, aún para mí, que desciendo de moldavos y ucranianos. En la Argentina de 1987 irse a Cuba era para los curiosos o los socialistas. Como mi familia pertenecía a este segundo grupo, habíamos contratado un paquete turístico que incluía en partes iguales, destinos de playa, de historia colonial e historia revolucionaria. Íbamos a conocer el caribe, y a la vez, empaparnos del humanismo socialista, supuestamente tan lejano al consumismo desenfrenado de la Florida.  Para llegar, había que subirse a un avión de Aeroflot que condensab