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El viento trae un extraño lamento (Nocturnos 4)

Los primeros fríos del invierno traen 
somnolencia y sequedad.
Salgo a caminar de noche por el barrio,


el silencio de la calle es fértil e imagino
las escenas que transcurren
detrás de los vidrios de las casas


donde las luces titilan. Las ventanas
cerradas, guardan
el escaso calor y los afectos.


El viento sur se levanta y mueve
las hojas que quedaron 
del otoño. Ajusto mi bufanda


entrecierro los ojos y avanzo
al abrazo de la noche
mientras escucho el silbido


del aire moviéndose y gritando
como si una banshee
me cantara un oscuro presagio

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