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Mostrando las entradas etiquetadas como Literatura

Z

1 De todos los comienzos posibles para un relato este debe ser el peor: estoy en la calle, arrodillado, la cabeza abajo, el culo para arriba, con el brazo enganchado en un desagüe. El problema no es ni la incomodidad ni el ridículo. No deben quedar muchas personas que estén en condiciones de reírse de la posición en la que estoy. El asunto es que, aunque el mundo que conocimos no existe más, si llego a casa sin el anillo Elisa va a matarme. Claro, suponiendo que Elisa y las chicas estén vivas y en casa. Esto me pasa porque nunca fui lo suficientemente irresponsable, o no tuve la sangre fría necesaria para poder llevar a cabo una relación paralela sin preocuparme de las consecuencias. Cada vez que me encontraba con Daniela en su departamento de Nueva Córdoba me sacaba el anillo y me lo guardaba en el bolsillo. Tenía el prurito de que, de alguna forma, cometía un sacrilegio si lo tenía puesto cuando me acostaba. A Daniela no le mentía. Ella conocía perfectamente mi historia así c...

Listas

       Los escritores, en general, se parecen mucho a los seres humanos. No estamos seguros de que lo sean. Algunos muestran los usos y costumbres de la gente común,  pero en algunas circunstancias aparecen elementos que nos hacen dudar: reacciones exacerbadas,  respuestas erráticas, etcétera. Pasan de la exaltación a la tristeza con una rapidez  fascinante. Pueden parecer peligrosos, a veces hasta para ellos mismos. A pesar de eso, presentan una gran habilidad para la supervivencia. En general su comportamiento adaptativo se orienta al camuflaje, a pasar inadvertidos. Nos recuerdan a los animales que cambian de color de piel o se desprenden de un miembro que luego vuelve a crecer.        No son facilmente reconocibles como los actores o los bailarines. Los artistas de la escena buscan naturalmente el contacto con la gente. Parecen los otarios, esos simpáticos mamíferos acuáticos. Generalmente se los ve en  lugares públicos,...

Vidas literarias: Cunegunda María Novillo Jofré

Nota: Una versión anterior de esta entrada estuvo publicada un tiempo con el título de "Una que quería ser moderna" Esta es la versión corregida y aumentada. Para aquellos que ya habían leído el texto, pido disculpas por el aburrimiento. apoteosis . (Del lat. tardío apotheōsis , y este del gr. ἀ ποθ έ ωσις 'deificación' ). 1. f. Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas. 2. f. Escena espectacular con que concluyen algunas funciones teatrales, normalmente de géneros ligeros. 3. f. Manifestación de gran entusiasmo en algún momento de una celebración o acto colectivo. 4. f. En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes. Consistía en la construcción de una gran pira funeraria. Al incendiarla se suponía que el alma se elevaba junto con los dioses. Sobre Cunegunda María Novilo Jofré la crítica nunca llegaba a un acuerdo: la mitad pregonaba su genio, su prosa ingeniosa, su chispa y erudición; el resto so...

Dobles.

Para SL en su cumpleaños. Como pasa seguido en la literatura argentina, la culpa la tuvo Borges. Él puso de moda eso de andar usando dobles que hicieran el trabajo  por uno, que llevaran el peso de las relaciones públicas y dijeran ingeniosadas por ahí. Dicen que había conseguido un cabalista que por unos pocos pesos le hizo el golem con su aspecto para que andara caminando titubeante de la mano de Kodama, sosteniendo el papel de escritor de laberintos y tigres, mientras Borges andaba tranquilo por los piringundines de los barrios del sur. El problema fue cuando todos los escritores, los consagrados y los principiantes, se vieron en la necesidad de tener un doppelganger que llevara una vida interesante por ellos. Por suerte gracias a Madonna que se convirtió a la Kabalah, esta chapucería hebrea de andar creando seres con palabras se puso de moda. Hoy encontrás fácilmente quien te hace un doble como antes aparecían por el barrio nuevos estudios de Pilates, parripoll...

Miseria de los esfínteres.

Dedicado a Mariana H. y Jorge  F . miseria . ( Del lat. miserĭa). 1. f. Desgracia, trabajo, infortunio. 2. f. Estrechez, falta de lo necesario para el sustento o para otra cosa, pobreza extremada. 3. f. Avaricia, mezquindad y demasiada parsimonia. 4. f. Plaga pedicular, producida de ordinario por el sumo desaseo de quien la padece. 5. f. coloq. Cantidad insignificante. De las muchas acepciones que la Real Academia Española establece para el término Miseria , la más adecuada para el caso que me ocupa es la de desgracia, infortunio, o quizás la de mezquindad y demasiada parsimonia. No así la segunda acepción Estrechez , ya que esta historia está relacionada más bien con la dilatación y el relajamiento. Ya lo había dicho Hamlet a Polonio: “ Aquí dice el malvado satírico que los viejos tienen la barba gris, la cara con arrugas, que vierten sus ojos ámbar abundante y goma de ciruelo, y que unen a una gran debilidad de carnes mucha falta de entendimiento ... Todo lo ...